La sonrisa perfecta

(De Syl Echeverri)

Tantos años, por fin nos vemos. Me gustó la idea de venir a tu casa, como siempre un gran anfitrión. Se ve bien la decoración, dejó de ser un burdel, como era tu costumbre, tiene más pinta de hogar. Dejá, yo preparo tu escocés, importado, después de tantos años, recuerdo tus gustos.
Acá estamos frente a frente, tantos daños injustificados, ¿o vos creías que estaba todo bien?, ¿no? Te acordás de tu crisis de los cincuenta, te enamoraste de la hija de mi amiga, una chiquilina de diecisiete años, me dejaste. Cuando me seguías, me acusabas o me denunciabas sin motivo alguno.
Recordás aquella vez que me viste con ese pobre tipo cenando, bajaste de tu auto importado con la conejita de turno, entraste al restaurante, un escándalo, yo me acuerdo y mucho todo el daño que causaste, no dejaste nada.
Qué pasa, contestá, hablá, estás ahí con esa sonrisa estúpida en la cara, dale hablá. ¿Qué pasa?, ¿no contestás?, es la primera vez que estás tan callado, con esa sonrisa de imbécil. Ah, se me olvidaba, qué estúpida que soy, es efecto del cianuro con escosés.

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