Autores: Laura Hormaeche – Alicia Vincenzini – Juan Pablo Bagnarol
Obras: Recuento de fantasmas (Halley ediciones) – Fin y Principio (Halley ediciones) – Un mensajito que diga que estás bien (Editorial De l’aire)
El pasado miércoles 26 de agosto de 2026 y en el marco de la Feria del Libro de Santa Fe se realizó este evento que buscó analizar tres poemarios en conjunto, dialogando a partir de las lecturas de algunos de sus poemas y promoviendo un intercambio a partir de las resonancias de lo leído.
Los libros que se presentaron fueron: «Recuento de fantasmas» (Halley Ediciones) de Laura Hormaeche; «Fin y Principio» (Halley Ediciones) de Alicia Vincenzini y «Un mensajito que diga que estás bien» (Editorial De l’aire) de Juan Pablo Bagnarol. Quienes escribieron estas obras compartieron una charla junto al escritor y moderador del evento: Mariano Peralta; y todos forman parte del grupo de escritores de la comunidad PalabravaS. Estas fueron sus observaciones:
Sobre RECUENTO DE FANTASMAS de Laura Hormaeche
Poema “Lo que pudo ser” (Pág. 4)
/ Cargo con estas muertes de filigrana
Muertes con piel de ámbar. /
“El primer poema que elegí de Laura lo elegí por ser una temática universal, pero a la vez es una temática que me produce una resonancia particular. Las muertes de personas queridas cuyas vidas fueron truncadas a una edad muy temprana. En mi caso una amiga, un nieto por nacer, un sobrino… Los recursos retóricos que utiliza Laura son muy potentes. Las metáforas y personificaciones que aparecen sobre la muerte son sumamente delicadas y bellas. El poema tiene un ritmo entrecortado como el insomnio y apurado como un pensamiento que no para. Me traslada, ya desde el título, a la pregunta por lo que podría haber sido y no fue, por lo que no pudimos ver para evitar la muerte.” Alicia Vincenzini
Poema “Recuento de fantasmas” (Pág. 10)
/ botones que han soltado las camisas
medias buscando su par /
“Este poema conmueve. Casi todos hemos atravesado por esos eventos cotidianos y sensibles. Las imágenes del poema son tan claras que es inevitable revivirlas. Pero las imágenes de esos acontecimientos han perdido sus destinatarios, lo que los convierte en dolorosos. Es un poema del dolor conjugado a través de una enumeración cargada de ternura, y la ternura me parece revolucionaria, siempre.” Alicia Vincenzini
Poema “Bajo la tierra ajena” (Pág. 5)
/ Por qué este resplandor intoxicando el aire
si no hay más que vacío
si el vacío no suena. /
“Percibir el dolor en el texto y a la vez poder identificar que algo no llega a decirse y se comufla astutamente en metáfora, comparación e imagen poética, que me recuerda al universo lorquiano. Por momentos resulta desesperante su lectura, porque como lector uno siente lo no vivido y lo que no se puede compartir a través de la propia experiencia y que Laura ha convertido en poesía. Aunque en su potencia, impacto y sensibilidad hace de la pérdida un hecho universal, en cómo la misma se puede vivir desde las diferentes formas del dolor, en un sentir que es muy humano.” Juan Pablo Bagnarol
Poema “Porvenir” (Pág. 12)
/ Después de tantos años de agitación y brumas
de levantar derrumbes
de sembrar entre escombros
quiero encender con ellos una hoguera. /
“En este poema, Laura marca una distancia asociada a la vida adulta. Determina un tiempo y espacio de reclusión, pero también de reflexión. No como forma de retiro o descarte, sino como un momento para pensar en cómo seguir de ahora en adelante. Tanto tiempo se estuvo atravesando percances y resolviendo problemas, que una vez resueltos se piensa en ¿Qué sigue? Los días corren, es cierto, y hay una mayor consciencia de ello. Un resto de vida que es futuro, un juego de cartas espera y asegura una aventura. Es en esta incertidumbre donde necesito más de Laura, más poemas que detengan (como parte de una ilusión) lo que no se puede evitar.” Juan Pablo Bagnarol
Sobre FIN Y PRINCIPIO de Alicia Vincenzini
“Para hacer aceites esenciales, hay que macerar y exprimir una cantidad importante de sustancias: pétalos, hojas, semillas; extraer, en apenas unas gotas, el corazón profundo del aroma. Esa es la imagen que me trajeron los poemas breves de Alicia, como si hubiera dejado decantar sus experiencias de amor, de duelo, de esperanza, para extraer de ellas lo esencial en unas pocas líneas. Para develar el sentido apretado en sus mínimos versos, esos poemas invitan a la relectura.
El título del poemario “Fin y Principio” me parece una provocación, me pregunto: ¿el orden natural no sería principio y luego fin? Pero ¿qué sucede cuando algo se termina? La naturaleza nos muestra que los ciclos se renuevan, que luego de un período de calma, vuelve la turbulencia y, nosotros, estamos hechos de materia viva.
El amor es un eje que atraviesa el poemario, pero creo que también lo es el tiempo, y con él, la memoria, con su insistencia de traer al presente, lo pasado, los recuerdos. Pienso que nuestras emociones son a veces como el mar en su movimiento perpetuo. Podemos sentirnos reflejados en ese gesto de vaivén constante, de fin y principio que, en su reiteración, a la vez, lo transforma. También nosotros, con cada vivencia intensa, nos transmutamos, somos los mismos, pero diferentes.
Hay al inicio del poemario una cita de Wislawa Szymborska que dice “A reconstruir puentes y estaciones de nuevo”. Cuando la tristeza de un amor que ha llegado a su fin no encuentra la salida, es preciso dejar correr el tiempo antes de intentar una metáfora, esa herramienta del poeta que hace posible decir lo indecible. Para lograrlo, puede ser necesario que, al fin, sobrevenga un principio. A través de estos poemas, Alicia alumbra el pasado para después sumergirse en la inquietud de lo nuevo, eso nuevo que, como propone el epígrafe de Szymborska, nos regala la posibilidad maravillosa de reconstruir los puentes y las estaciones.” Laura Hormaeche
Poema “Si por prejuicio perdí mi tiempo” (Pág. 42)
/ Si por prejuicio perdí mi tiempo
y por mi orgullo quedé muy lejos
ya no lo quiero /
“Creo importante advertir cómo desde el título del poemario (Fin y principio) de alguna manera se pone en evidencia la finalidad de la poesía en esta obra como una especie de dogma e ideal, también como mantra. Un “a partir de ahora” que invierte el orden anterior, que sin dudas hace a la diferencia y que genera bienestar. Una vez dentro del poema, dejar atrás el prejuicio y el orgullo, esas actitudes frente a la vida que provocan limitaciones y distancias. Atreverse a ser valientes, enfrentar los miedos como un llamado a aventurarse. Enterrar el dolor es una acción dentro de los versos de este poema, una sentencia que me pesa como lector, me recuerda a un pasado en que pensaba que podía solo con eso y que en un momento tuve que sacarlo para aliviar la carga. Más adelante en el texto, como salvavidas emergen las palabras en un poder nombrar y definir lo que me ocurre, algo que no es menor y que acerca la potencia de la poesía a la del psicoanálisis. Mis sueños como una forma de expresar lo que deseo y me genera felicidad, mi forma ideal de estar en esta vida. Todo este gran mensaje se encuentra dentro de un poema breve (que caracteriza a la autora), cuyo impacto suele ser de mayor alcance.” Juan Pablo Bagnarol
Poema “Al principio fui agua” (Pág. 48)
/ mudé mi piel
mi apariencia
y mi argumento /
“El componente social en los poemas de Alicia es algo que me acerca a su escritura y me parece lindo poder compartir esa intencionalidad en la poesía que busca generar consciencia sobre las desigualdades e injusticias del mundo actual. En este caso, el sentido de sus versos evoca lo primigenio y lo vital, el inicio de la historia de la humanidad y de su humanidad, su corporalidad hecha metáfora y su devenir en esta vida. Este poema es una gran métafora de cómo la apropiación del lenguaje puede acercarnos más a los demás, tal como lo hace la poesía. Es en esta evolución y a través del pensamiento y la razón donde logramos comunicarnos y conectarnos, en nuestras emociones y en nuestro sentir, también en nuestras necesidades y deseos. Otras vidas me siguieron tras el sueño hace referencia a todas las Alicias en distintos tiempos, también a los y las que la antecedieron y a quienes formaron parte de su historia, como parte de una comunidad que avanza. Y la poesía como una forma de permanecer y trascender, más allá del tiempo de vida en esta tierra.” Juan Pablo Bagnarol
Sobre UN MENSAJITO QUE DIGA QUE ESTÁS BIEN de Juan Pablo Bagnarol
“Siento que en estos poemas hay un interjuego entre el adentro y el afuera, esos espacios donde transcurre la vida. El adentro nos limita a la vez que nos contiene, resguarda la intimidad. Son las habitaciones del hogar, su jardín, su balcón, poco a poco extendidos a la vereda, la plaza y hasta los transportes públicos … ámbitos que se amplían como círculos concéntricos, en la ciudad, en los viajes.
Pero primero es el hogar. No es casual, entonces, que cada poema inicie con un símbolo que semeja una casita como si anunciara: aquí hay un refugio, aquí las emociones se resguardan.
Los espacios que habitamos preservan, a la vez que reflejan, un registro de nuestras transformaciones, de nuestra historia que se teje con otros en una red que nos conecta: la familia, los amores, los amigos, pero también los vecinos, los compañeros de trabajo, los demás habitantes de la ciudad. Muchas veces, en el devenir del día a día, atravesamos los lugares y los tiempos, sin registrar del todo las sutiles tensiones de esa trama. Lo que sucede tiene la fragilidad de lo efímero, registrarlo demanda detenimiento, atención y cuidado.
Ese el oficio del poeta: detenerse para absorber lo mínimo, lo habitual, con delicadeza y empatía y transformarlo en metáforas.
Juan Pablo redescubre los rincones de la casa, el paisaje urbano, los objetos y las personas. Lo inadvertido, entonces, se ilumina, adquiere profundidad y espesura, renueva sus significados. Y así logra conmovernos con la belleza oculta en los actos cotidianos, para poner a vibrar una emoción que, sin saber, teníamos guardada.” Laura Hormaeche
Poema “A mi regreso” (Pág. 13)
/ en qué momento
la vida se volvió
una casa ajena
cómo cuido un lugar que no conozco
cómo me cuido /
“En este primer poema que elegí de Juan Pablo, me gusta mucho lo del precio a pagar por el destino soñado, es decir, el deseo. Juan nos habla de un viaje hacia el deseo. Cuando el poema dice: como equipaje el miedo a perder, lo poco bueno, lo malo conocido, pienso entonces en lo que implica seguir el deseo. Una pérdida, pero no sin miedo. Porque cada vez que elegimos siguiendo esa brújula del deseo tomamos un riesgo y siempre hay algo que se pierde. Ese lugar que se inaugura cuando se desea es un lugar desconocido y que requiere un trabajo para para poder sostenerlo. En qué momento la vida que se volvió una casa ajena a la que hay que cuidar, dice el poema. Me dejó pensando…” Alicia Vincenzini
Poema “Las palabras se quiebran” (Pág. 22)
/ mirá el caos
el enredo
el laberíntico pensar
en tu interior gigante /
“Este poema de Juan Pablo dice: Que no sepan que no sabés. Algo que me persiguió mucho tiempo y que genera mucha presión. Lo que quiero saber hoy es de un orden diferente y no como respuesta a un otro. La arena envidió tanto el reflejo del agua que aprendió a imitarlo, dice el poema. ¡Me parece maravilloso cambiar la envidia por aprendizaje! El laberíntico pensar en tu interior gigante, dice también Juan en el poema. Me ví allí. En ese laberinto del pensamiento. En ese rumiar interno que no para. Las palabras se quiebran escuchá el eco, dice. Gran imagen. Cuántas cosas pueden decir las palabras. Esas múltiples caras de sentido que podemos encontrar en ellas. Lo que conocemos como polisemia.” Alicia Vincenzini











